
martes, 22 de febrero de 2011
Me siento sola

viernes, 9 de abril de 2010
Que NO decir a quienes perdieron un embarazo
- Fue para mejor (¿cómo puede ser la pérdida de un hijo algo "bueno"?)
- Sé fuerte no llores (¡acabo de perder a mi hijo/a cómo diablos no voy a llorar!; NO repriman el llanto, dejenos llorar, es una forma de liberación, si nos reprimen sentiremos como que estuviera mal o que es un estorbo para el resto)
- Ya tendrán otros hijos (¿y este? ¿acaso no importa?)
- Son jóvenes aún tienen la vida por delante (¿y qué si somos jóvenes?, eso no quita el dolor de perder a un hijo, no nos quita todas las esperanzas, sueños que teníamos para nuestro hijo).
- -cuando ya han pasado algunos meses- ¿Por qué sigues llorando? ¡Ya es hora de que lo superes! (Antes que nada cada quien tiene su proceso de luto -se considera psicológicamente normal que el luto dure 1 año- algunos tardan más y otros menos, y no se debe presionar a nadie para que lo supere rápido, además SIEMPRE recordaremos a ese bebé, tal vez con el tiempo ya no lloremos tan seguido, empecemos a disfrutar otra vez de las cosas, pero SIEMPRE será parte de nosotros)
- Por lo menos estabas de pocas semanas (!!! No importa de cuanto tiempo estaba, no importa si eran 4 semanas o 38 semanas, era mi hijo/a, tenía muchos sueños, ilusiones, anhelos)
- Deberías estar agradecida por los hijos que ya tienes (-no hablo por experiencia pero supongo el sentimiento de esas madres- ¡claro que estoy agradecida por mis hijos! pero eso no significa que no me haga falta el bebé que acabo de perder)
- Era sólo un embrión/feto, no era un bebé (!!!! ERA UN BEBÉ, mi bebé, mi hijo/a, que importa si aún no estaba completamente desarrollado, sigue siendo un bebé, fue mi hijo/a desde el momento en que lo conceví).
- De todas formas eras muy jóven/vieja (no importa nuestra edad, eso no quita el amor, los deseos, ilusión que teníamos para con ese bebé)
Estos son los que recuerdo por el momento, seguro hay muchas más.
Y claro no puede faltar quien sabiendo que aún estás muy triste por la pérdida de tu bebé viene a contarte del embarazo de fulanita, o empieza a contarte lo hermoso que es tener un bebé, o lo felices que está tal pareja con su hijo. Entiendo que si se está en una reunión la gente querrá hablar sobre los embarazos de familiares o sobre sus bebés y no podemos evitarlo, pero la gente SI debería tener un poco de sensibilidad y consideración y por lo menos no contarte expresamente a ti sobre el hermoso embarazo de fulanita. O como mi primo y mi tía (la mamá de él) que se acercaron expresamente a mi esposo y a mí a decirnos que él (mi primo) y su esposa acaban de enterarse que esperan un niño y que están tristes porque ellos querían niña. ¡Triste es perder a un hijo!. O como mi amiga que TODOS los días me cuenta algo de embarazo de su prima (a quien he visto una vez) y sabiendo muy bien que aún sufro por la pérdida de mi niño y a pesar de que le cambio el tema o me ocupo en otra cosa. En fin... algunas personas no sé si son malas... o simplemente ignorantes...
Juar Martín, mi niño querido, mi angelito, te extraño mucho, quiero tenerte conmigo, me haces mucha falta, no existe un sólo día en el que no piense en ti, en el que no te extrañe. Que duro es esperar para tenerte otra vez en mis brazos, pero el sacrificio lo hacemos tu papi y yo por ti, para darte lo mejor, para darte todo lo que te mereces. TE AMO. TE AMAMOS
lunes, 8 de marzo de 2010
Feliz dia de la mujer

- ¿Por qué lloras mamá?, preguntó un niño a su madre
- Porque soy mujer
- No entiendo, dijo el niño
Su madre se inclinó hacia él y le dijo: "nunca lo entenderás".
Más tarde el niño le preguntó a su padré: ¿Por qué mamá llora a veces sin ninguna razón?
- A veces las mujeres lloran sin ninguna razón, respondió el padre.
El pequeño niño creció y se convirtió en todo un hombre, preguntándose todavía por qué era que las mujeres lloraban. Un día el niño convertido en hombre se arrodilló y le preguntó a Dios: ¿Dios, por qué lloran las mujeres?.
Dios le dijo: Cuando hice a la mujer tenía que ser algo especial. Hice sus hombros suficientemente fuertes como para cargar el peso del mundo entero, pero a la vez lo suficientemente suave para confrontar a quien lo necesite. Le di una inmesa fuerza interior para que pudiera soportar el dolor de dar a luz y hasta el rechazo que muchas veces proviene de sus propops hijos. Le di una dureza que le permite seguir adelante y cuidar de su familia a pesar de las enfermedades y de la fatiga y sin quejarse aun cuando otros se rinden. Le di la sensibilidad para amar a un niño bajo cualquier circunstancia, aún cuando su niño la haya lastimado mucho. Esa misma sensibilidad que hace que cualquier tristeza, llanto o dolor del niño desaparezca y que le hace compartir las ansiedades y miedos de la adolescencia e incluso de la edad madura... Le di la fuerza suficiente para que pudiera perdonar las faltas a su esposo y la moldeé de una de sus costillas para que ella pudiera cuidar de su corazón. Le di sabiduría para saber que un buen esposo jamás lastimaría a su esposa y a veces le pongo pruebas para medir su fuerza y su determinación para mantenerse a su lado a pesar de todo. Le dí lagrimas que brotan de ella exclusivamente cuando su ser necesita expresarse más allá de las palabras; esa es su única debilidad... lágrimas que piden perdón por los errores y la dureza del corazón de la humanidad.